Todo empezó en X (antes Twitter). Se conocieron a través de uno de esos innumerables retos literarios en X. No recuerdan exactamente quien envió el mensaje directo: Me gusta cómo escribes, me gustaría conocerte mejor. Ambos pensaban lo mismo.
Cuando ya hubo cierta confianza resultó que Orquídea Blanca era en la realidad Carlos, un fontanero de Gijón. Y Sueño Profundo, Blanca, una recepcionista de un hotel de la costa de Málaga. La relación fue creciendo hasta tal punto que decidieron conocerse personalmente.
Arreglaron todo en sus respectivos trabajos para sacar unos pocos días libres y verse en Madrid en un hotel con habitaciones separadas. Blanca se encargó de las gestiones puesto que estaba acostumbrada a realizar ese tipo de actividades por su trabajo.
Ese primer encuentro superó todas sus expectativas y los siguientes ya se realizaron en una sola habitación de hotel. De esta forma, recorrieron varias ciudades, unas más al norte y otras más al sur. Hasta que un día comprendieron que no podía seguir así porque ninguno de los dos estaba dispuesto a dejar su localidad y empezar de cero en otra parte.
Se despidieron como amigos, sin malos rollos, agradeciendo sinceramente los buenos ratos que habían pasado juntos.
De todas formas, se siguieron viendo personalmente una vez al año porque el organizador de #EncuentroPoético —que era el nombre del reto literario por el que se habían conocido— se vino arriba y empezó a organizar encuentros poéticos anuales en los que se invitaba tanto a autores y autoras como a pequeñas editoriales especializadas en poesía.
Autor: Javy
Imagen: Pinterest
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